La Cabrera: el ritual del fuego que se sirve en plural

Redacción: Crew The Experiencer

Entrar a La Cabrera es aceptar una verdad primitiva: aquí el protagonista no es el plato, es el fuego. La parrilla manda, el humo escribe la primera línea del menú y la carne llega a la mesa con ese aroma que no se fotografía, se recuerda.
Nacida en Buenos Aires y replicada en nuestro país que entiende la liturgia del asado, La Cabrera convirtió la experiencia carnívora en un acto social en la CDMX: compartir, probar, volver a servir.


El ritual empieza con diversas entradas, como las empanadas y continúa con cortes que hablan en argentino —bife de chorizo, entraña, vacío— y se completa con una procesión de guarniciones que llegan como comparsa: purés sedosos, vegetales asados, papas que crujen y salsas que funcionan como acentos.
Comer aquí es viajar sin pasaporte a una sobremesa larga, donde el tiempo se estira y el vino hace de traductor universal.

Más que un restaurante, La Cabrera es una postal del Cono Sur impresa en brasas. Un lugar donde la carne se trata con respeto, el servicio tiene cadencia de anfitrión y la experiencia se mide en sonrisas. Ideal para quienes creen que el mejor souvenir de un viaje es una comida que te persigue de regreso a casa.

DÓNDE: Av. Álvaro Obregón 21-int 1, Roma Nte