Texto y fotos: Pepe Treviño
En el Museo del Valle de Mexicali la historia agrícola de la región no se exhibe en vitrinas, se hace a través de caminatas por un pueblo del viejo oeste y en un comedor sencillo donde se sirve comida cotidiana del norte de México, preparada de la misma forma en que se ha consumido durante generaciones en el valle.
El Museo del Valle de Mexicali es un espacio cultural dedicado a preservar y narrar la historia agrícola, social y cotidiana del Valle de Mexicali, una región moldeada por el desierto, el agua del río Colorado y el trabajo campesino. Este sitio creado como un escenario vaquero fue construido por el ingeniero agrónomo Ezequiel Benítez Ramírez para resguardar maquinaria agrícola, carretas, herramientas y escenas reconstruidas de la vida campesina que dieron origen a la ciudad.
El escenario que nos hace imaginar películas del viejo oeste como “El bueno, el malo y el feo”, también integra un restaurante que funciona como una extensión viva del archivo: aquí, los sabores acompañan a los objetos y ayudan a entender cómo se habitaba y se trabajaba este territorio extremo.

SABOR A MÉXICO EN LA FRONTERA
El menú está centrado en platillos tradicionales y sin reinterpretaciones. El más representativo es el menudo, servido en versión roja o blanca, el clásico potaje asociado a jornadas largas y climas severos, solo que aquí se acostumbra a sopearlo con un delicioso pan con mantequilla.
También sirven tamales de res en salsa roja o de elote, quesadillas, frijoles y molletes, todo acompañado con agua de arroz (horchata), café o refresco.
No se trata de una experiencia gastronómica sofisticada, sino de una cocina funcional y honesta, pensada para alimentar. Comer aquí, rodeado de objetos históricos y escenas del viejo valle, convierte una comida común en una forma de acercarse al pasado: el mismo tipo de platos que sostuvieron a quienes cultivaron estas tierras bajo el sol del desierto.

El restaurante opera desde la mañana hasta las 14:00 horas. Es frecuentado tanto por visitantes del museo como por locales que buscan una comida tradicional en un entorno tranquilo.
Pero si el viajero tiene ganas de refrescarse con un buen trago, el Museo del Valle de Mexicali también cuenta con dos bares. Uno es una cervecería que se conforma por dos espacios, una sección es subterránea, donde no entra ni un rayo de sol, perfecto para un grupo de amigos que desea conspirar para establecer el hedonismo absoluto, la otra sección es para disfrutar de la cerveza artesanal Delta, desde donde se puede admirar el beer garden bajo la luz de la luna.
El otro bar es ideal para los visitantes que desean disfrutar de una copa de vino mexicano en un escenario totalmente western.

KNOW BEFORE YOU GO
El acceso al restaurante es independiente del recorrido museístico, aunque ambos se complementan.
Los horarios pueden variar según temporada y eventos del museo.
Se recomienda visitar temprano si se busca menudo, ya que suele agotarse.
Más que un lugar para comer, el restaurante del Museo del Valle de Mexicali es un recordatorio de que la historia regional también se conserva en lo que se cocina y se comparte a la mesa.
DÓNDE: Río Amazonas 138, Col. Granjas Virreyes, Mexicali, Baja California, 21190, México
IG: @museovalledemexicali


