Por Kafka
A las afueras de San Miguel de Allende, lejos del bullicio turístico del centro, Amelia Day Club propone cambiar de escenario y de ritmo. Una alberca, buena mixología, snacks, música electrónica y un entorno natural con vistas al paisaje y al atardecer forman parte de una experiencia pensada para disfrutar sin prisas.
El proyecto abrió sus puertas a principios de 2024, a partir de una idea que surgió entre un grupo de amigos después de la pandemia. Querían crear un lugar donde convivieran un rooftop con alberca, un ambiente relajado y buena música. Aquella ocurrencia tomó forma como un club de día que reúne gastronomía, coctelería de autor, diseño y sesiones con DJs invitados.

La música ocupa un lugar central en Amelia. Su programación apuesta por una curaduría de música electrónica, con DJs invitados y sesiones que exploran distintos matices del house y otros sonidos bailables. La selección musical acompaña el ambiente desde las primeras horas de la tarde y gana intensidad conforme se acerca el atardecer.
Su agenda incluye fiestas temáticas, pool parties y encuentros especiales. Entre los eventos que han ocupado el espacio figuran México Sonoro, Cempanegra, Festival GEMA, una celebración de Día de Muertos con una programación de DJs, y Bonanza Tree, una fiesta de aniversario con una selección de house y música electrónica. También ha sido sede de propuestas como The White Party, con una línea musical que recorrió el afro house y sonidos electrónicos contemporáneos.

A esta programación se suman activaciones de marca, celebraciones y fiestas privadas, para las que Amelia funciona como un venue que combina espacios al aire libre, alberca, música y servicio de alimentos y bebidas.
A unos minutos del centro, Amelia tiene otra relación con San Miguel: aquí el paisaje se disfruta desde la alberca, con un cóctel bien preparado y algo para picar. El entorno natural pone el escenario; la música electrónica, seleccionada por DJs invitados, hace el resto. Es un lugar para escapar del circuito de terrazas del centro y quedarse hasta que caiga la noche.

Conforme cae el sol, la atmósfera cambia: los DJs toman protagonismo, sube el ritmo y la tarde puede convertirse en una fiesta que se extiende hasta la noche. Amelia Day Club tiene su propio pulso dentro de la escena social y musical de San Miguel de Allende: uno que combina descanso, música y encuentros al aire libre.


