Gauchinho de San Ángel: el spot para la batalla vs la gula

Por Arturo J. Flores

No es casualidad. Gauchinho de San Ángel cuenta con un total de once pantallas. La misma cantidad de jugadores que tiene un equipo de futbol. Algo que lo convirtió en el mejor lugar para ver la final del Mundial que se jugó este fin de semana. No es casualidad. Pero sí quizá una señal.

28 cortes diferentes
Gauchinho es la nueva churrasquería del Grupo Sal e Brasa. Un amplísimo salón enclavado en la zona de San Ángel que nos dió la bienvenida a este asadero en el que se pueden devorar hasta 28 cortes de carne diferentes. Su especialidad es cocinar a fuego lento. Si Galileo dijo “y sin embargo, se mueve”, no fue porque estuviera contemplando un buen pedazo de proteína que giraba en el rodizio, atravesado por una espada como la que los maestros brasileños transformaron en un arma de la gastronomía.
La experiencia inicia antes de que llegue la carne. Las mesas disponen de unos semáforos en forma de portavasos que sólo admiten dos colores. Mientras estemos en rojo, quiere decir que le damos su lugar a las bebidas. Gauchinho cuenta con una amplia variedad de vinos, cervezas y destilados, además de otras opciones sin alcohol.

La barra fría está que arde
Pero este arranque también resulta ideal para visitar la barra fría. En medio del restaurante se despliega una plataforma sobre la que habita un festín que haría salivar al mismísimo Calígula. Desde ensaladas, frutas y legumbres, hasta una crema de langosta, tablas de quesos, carnes frías y sushi, hasta una opción no precisamente fría como la pizza de horno, esta barra representa sólo el principio de un viaje diseñado para sibaritas y glotones.
Casi cometí el imperdonable pecado. A punto estuve de satisfacer mi siempre poderoso apetito antes de mirar de frente el paraíso.

Semáforo en verde
Activé el semáforo. Una vez volteado el círculo rojo y convertido en verde, con la servilleta sobre las piernas y el tenedor bien sujeto con la firmeza de un gladiador a punto de salir a la arena, el capitán le dirigió una inclinación de cabeza a su tripulación. Era la señal para pisar el acelerador a fondo.
Comenzaron a llegar las espadas. Ni siquiera en las novelas de Alejandro Dumas vi tantas. De las primeras se fueron deslizando hasta mi plato jugosas y generosas porciones de picaña, rib eye, costilla de res, filete mignon, sirloin, lomo de cerdo, pork belly, pechuga de pollo y corazón. Incluso pescados. Jamás contemplé una democracia similar representada en un bocado. Ninguna especie animal fue discriminada.
Todo en su punto, caliente, bien sazonado.
No soy de postres, pero primero hay que salir por la puerta con el ombligo reventado antes que hacerle un desaire. Por eso decidí hundir la cuchara en un pastel de chocolate y, aunque era ya de noche, rematar con un expreso doble.
Pero hablábamos en un principio de once pantallas. Porque Gauchinho de San Ángel es además el spot ideal para ver tus deportes favoritos.
No es casualidad, es causalidad.

Gauchinho San Ángel
Insurgentes Sur 2475, Torre Aleph, San Ángel, Álvaro Obregón, CDMX.
Reservaciones: www.opentable.com.mx
Instagram: @restaurante_gauchinho_